Estatinas y memoria
La terapia con estatinas entre adultos mayores no se asocia con demencia, deterioro cognitivo leve o cualquiera de sus subclasificaciones, según un análisis secundario del ensayo ASPREE.
El deterioro cognitivo y la demencia son importantes problemas de salud en los pacientes mayores y afectan aproximadamente al 10% de las personas con más de 60 años. Los inhibidores de la hidroximetilglutaril coenzima A reductasa ("estatinas") representan un esquema fundamental para la prevención de eventos de enfermedad cardiovascular primaria y secundaria. No obstante, cualquier consumo de medicamentos conlleva riesgos. La Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos emitió una advertencia en 2012 sobre posibles casos de deterioro cognitivo a corto plazo con el uso de estatinas, al tiempo que reconocía que los beneficios cardiovasculares superaban estos riesgos. A pesar de la advertencia, dos recientes revisiones sistemáticas han concluido que no existe suficiente evidencia para determinar los efectos de estos agentes sobre la función cognitiva o la demencia.
Para ahondar en el tema, el grupo de investigadores ASPREE (ASPirin in Reducing Events in the Elderly) investigó las asociaciones de las estatinas con el deterioro cognitivo y la demencia entre adultos mayores. Este análisis incluyó a 18.846 participantes con más de 65 años que no habían padecido eventos cardiovasculares, discapacidad física importante o demencia inicialmente y fueron seguidos durante 4,7 años. Las medidas de resultado incluyeron presencia de demencia y sus subclasificaciones (probable enfermedad de Alzheimer, presentaciones mixtas); deterioro cognitivo leve (DCL) y sus subclasificaciones (DCL consistente con la enfermedad de Alzheimer, otro DCL); y cambios en la cognición, incluida la cognición global, memoria, lenguaje y la función ejecutiva, velocidad psicomotora y la combinación de estos atributos. Se examinaron las relaciones del uso de estatinas al inicio versus el no uso con la demencia y los resultados de DCL mediante modelos de riesgos proporcionales de Cox y con el cambio cognitivo mediante modelos lineales de efectos mixtos, ajustando los posibles factores de confusión. Además, evaluaron con más detalle el impacto de la lipofilicidad de las estatinas en estas asociaciones y se identificaron los modificadores del efecto.
El uso de estatinas versus el no uso no se asoció con demencia, DCL o sus subclasificaciones ni con cambios en las puntuaciones de la función cognitiva a lo largo del tiempo (p> 0,05 para todos). No se encontraron diferencias en los resultados entre usuarios de estatinas hidrófilas y lipófilas. La capacidad neurocognitiva basal fue un modificador del efecto de las asociaciones de las estatinas con la demencia (p para interacción <0,001) y el cambio de memoria (p para interacción = 0,02).
En conclusión, en adultos mayores de 65 años, la terapia con estatinas no se vinculó con la incidencia de demencia, deterioro cognitivo leve o disminución en las capacidades cognitivas individuales. Estos hallazgos esperan la confirmación de otros ensayos aleatorios en curso.
