Los noctámbulos de mal corazón
Estas personas muestran una peor salud cardiovascular y tienen más de riesgo de sufrir un ACV. Modificando conductas especÃficas podrÃan mejorar su naturaleza.
Existen al menos 351 genes que predisponen a una persona a ser alondra o búho [1]. Las primeras son quienes salen de la cama con facilidad y tienen la mayor productividad del dÃa por las mañanas. Su cronotipo -inclinación genética para estar activo y alerta en determinados horarios- es opuesto a los segundos, que trabajan mejor de noche y se acuestan y levantan tarde.
Aunque las cifras exactas varÃan según la edad y la metodologÃa utilizada, diversos estudios epidemiológicos y clasificaciones psicométricas estándar estiman que, entre el 20% y el 25% de la población, tiene un perfil y conducta noctámbula [2].
Este grupo de individuos se caracteriza, a diferencia de las alondras, por tener una mayor exposición a desarrollar enfermedades cardiometabólicas como diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, obesidad, dislipidemias, infarto agudo al miocardio y accidente cerebrovascular isquémico [3]. También muestran Ãndices aumentados de estrés, trastornos psicológicos y neurológicos, y 10% más de probabilidades de morir antes que los madrugadores [4].
Una nueva investigación confirma que algunos hábitos como el consumo de tabaco, la dieta o la falta de sueño asociados a este estilo de vida incrementan el riesgo cardiovascular [5].
Tendencia nocturna
Muchos creen que los noctámbulos escogen tener horarios de sueño desajustados del ritmo social. Piensan que les falta voluntad para dormirse y levantarse temprano. Sin embargo, no se trata solo de un problema de disposición.
Los cientÃficos sugieren evitar hábitos perjudiciales adicionales que tensionen aún más la salud cardiovascular. "Las personas nocturnas suelen tener una desalineación que impide que su reloj biológico pueda ajustarse al circadiano. También son más propensas a tener comportamientos que afectan al corazón, como una dieta desequilibrada, tabaquismo y descanso irregular", explica Sina Kianersi, investigadora de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) y autora principal del trabajo publicado en The Journal of the American Heart Association [5].
Conductas modificables
Para llegar a esta conclusión se revisaron los datos de más de 300 mil adultos, de entre 39 a 74 años, registrados en el Biobanco del Reino Unido para evaluar cómo los estados de vigilia influyen en el riesgo cardiovascular. Â
Se utilizaron los parámetros Life's Essential 8 de la Asociación Americana del Corazón [6], que considera los hábitos y factores asociados a una correcta salud cardÃaca, entre ellos, la dieta, la actividad fÃsica regular, la buena calidad del sueño, no fumar, niveles bajos de colesterol y valores de azúcar en sangre y presión arterial óptimos.Â
"Las personas nocturnas poseen una peor salud cardiovascular en el 79% de los casos (IC 95%, 1.72–1.85) y cuentan con un 16% más de riesgo (IC 95%, 1.10–1.22) de tener un infarto o accidente cerebrovascular", detalla la doctora Kianersi.
Pese a los resultados, se ha hecho énfasis en un aspecto clave: se trata de conductas modificables. Los búhos no son individuos intrÃnsecamente menos saludables, pero sà enfrentan retos que hacen que sea especialmente importante para ellos mantener un estilo de vida positivo.
En esa lÃnea, la Asociación Americana del Corazón aconseja tomar en cuenta el cronotipo personal al momento de definir intervenciones o tratamientos médicos. En tanto, programas dirigidos a quienes tienden de manera natural a trasnochar podrÃan ayudarlos a mejorar sus hábitos y reducir el peligro de enfermedad cardÃaca.
BibliografÃa:
[1] Lane JM, Vlasac I, Anderson SG, Kyle SD, Dixon WG, Bechtold DA, Gill S, Little MA, Luik A, Loudon A, Emsley R, Scheer FA, Lawlor DA, Redline S, Ray DW, Rutter MK, Saxena R. Genome-wide association analysis identifies novel loci for chronotype in 100,420 individuals from the UK Biobank. Nat Commun. 2016 Mar 9;7:10889.
[2] Wei NS, Praharaj SK. Chronotypes and its association with psychological morbidity and childhood parasomnias. Indian J Psychiatry. 2019 Nov-Dec;61(6):598-604.
[3] Cronotipos, nutrición y enfermedades crónicas. Nota de prensa. https://inta.uchile.cl/noticias/191145/cronotipos-nutricion-y-enfermedades-cronicas
[4] Knutson KL, von Schantz M. Associations between chronotype, morbidity and mortality in the UK Biobank cohort. Chronobiol Int. 2018 Aug;35(8):1045-1053.
[5] Kianersi S, Potts KS, Wang H, Sofer T, Noordam R, Rutter MK, Rexrode K, Redline S, Huang T. Chronotype, Life's Essential 8, and Risk of Cardiovascular Disease: A Prospective Cohort Study in UK Biobank. J Am Heart Assoc. 2026 Feb 3;15(3):e044189.
[6] Los 8 elementos esenciales de la vida. Publicación de la Asociación Americana del Corazón. https://www.heart.org/en/healthy-living/healthy-lifestyle/lifes-essential-8
Por Óscar Ferrari Gutiérrez