Identifican marcas en ADN que predicen el riesgo cardiometabólico
Estudio revela que la obesidad infantil altera la metilación del ADN, lo que permite anticipar qué pacientes desarrollarán resistencia a la insulina de forma grave.
La obesidad deja huellas en el ADN infantil más allá de la propia genética concluye un estudio publicado en la revista Cardiovascular Diabetology [1] y realizado por científicos del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) de Madrid, España.
Los resultados del trabajo muestran que determinados cambios químicos en el ADN, conocidos como metilación y relacionados con la regulación de la actividad de los genes, permiten distinguir entre quienes mejoran, empeoran o mantienen estable su resistencia a la insulina durante la pubertad.
"Esta resistencia en edades tempranas incrementa el riesgo futuro de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular. Comprender cómo evolucionan estas señales epigenéticas durante la pubertad puede ayudar a identificar de forma precoz a los menores con mayor riesgo metabólico", comentó Concepción Aguilera, coordinador del área de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición del CIBER.
El equipo identificó 120 regiones epigenéticas asociadas a distintas trayectorias de resistencia a la insulina en niños y niñas con obesidad. "Muchas de estas señales no parecen depender únicamente de variantes genéticas heredadas, sino que podrían estar influenciadas por factores ambientales, el estilo de vida o el propio estado metabólico asociado a la obesidad mantenida en el tiempo", explicó Augusto Anguita, miembro del Instituto de Salud Global de Barcelona.
Para llegar a esto se combinaron análisis genéticos y epigenéticos de alta resolución y así establecer cómo estas señales evolucionaban desde la prepubertad hasta la adolescencia.
Según los investigadores, los hallazgos refuerzan la relación entre el entorno, la obesidad y la salud metabólica desde edades tempranas y suponen un avance hacia estrategias de medicina de precisión orientadas a detectar precozmente el riesgo cardiometabólico e intervenir antes de que aparezcan alteraciones metabólicas más graves.
"Este estudio podría contribuir al desarrollo de biomarcadores tempranos y al diseño de intervenciones preventivas más personalizadas frente a enfermedades como la diabetes tipo 2 o las patologías cardiovasculares", destacó Jesús Alcalá Fernández, coordinador del Instituto Andaluz Interuniversitario en Data Science and Computational Intelligence.
Bibliografía:
[1] Anguita-Ruiz A, Torres-Martos Á, Bustos-Aibar M, Setó-Llorens A, Ruiz-Ojeda FJ, et al. Novel epigenetic marks of insulin resistance trajectories in a longitudinal study of childhood obesity. Cardiovasc Diabetol. 2026 Feb 24;25(1):105.