Dr. Manuel Esteban Codas:
"La obesidad ya no es un problema individual"
Comprender su complejidad permite generar estrategias más efectivas, fortalecer la relación médico-paciente y obtener mejores resultados clínicos.
De acuerdo con el Atlas Mundial de la Obesidad 2025 [1], la cantidad de personas con esta condición superará los 1.130 millones para 2030. En Paraguay, más del 69,3% de los adultos viven con exceso de peso y cerca del 30% presenta la patología.
"Necesitamos una estrategia nacional sostenida que combine prevención, educación, acceso al diagnóstico oportuno y disponibilidad de tratamientos basados en evidencia", comenta el doctor Manuel Esteban Codas, médico clínico, diabetólogo y especialista en obesidad.
Sin embargo, para el jefe de Servicio de la Unidad de Medicina Interna del Hospital Regional de Encarnación y coordinador de la Residencia de Medicina Interna de la Universidad Nacional de Itapúa, "ningún actor puede lograr este cambio por sí solo. Es fundamental el trabajo articulado entre el Estado, las universidades, las sociedades científicas y los profesionales de la salud".
Su designación como embajador de la Sociedad Médica Paraguaya de Obesidad (SPOMED) se orienta, precisamente, en esa línea. La agrupación científica entrega esta distinción a especialistas que durante su trayectoria se han desempeñado con liderazgo, mirada interdisciplinaria, ética e innovación en el tratamiento de esta enfermedad crónica, compleja y multifactorial.
"Recibo este nombramiento con enorme gratitud, pero sobre todo con mucha responsabilidad. La obesidad es una de las mayores amenazas para la salud pública de nuestro tiempo y todavía existe una gran brecha entre lo que la ciencia sabe y lo que muchas personas creen que es. Ser embajador de SPOMED representa la oportunidad de contribuir a cerrar esa brecha, promoviendo conocimiento, derribando prejuicios y mejorando la atención".
- ¿Qué espera aportar desde este nuevo rol?
Aspiro a ser un puente entre la evidencia científica, los profesionales de la salud y la comunidad. Quiero ayudar a que más médicos dispongan de herramientas actualizadas para el manejo de la obesidad y que más pacientes comprendan que no están enfrentando un problema de voluntad, sino una enfermedad crónica que merece atención profesional, respeto y tratamiento.
- ¿Cuál es el escenario epidemiológico en Paraguay?
Estamos frente a una epidemia silenciosa. Cada año observamos más personas con exceso de peso y, paralelamente, más diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular, hígado graso y otras complicaciones asociadas. La obesidad ya no es un problema individual; es un desafío sanitario, social y económico que afecta a todo el país.
- ¿Qué factores están impulsando este aumento?
Vivimos en un entorno que favorece la ganancia de peso: alimentos ultraprocesados accesibles, menor actividad física, estrés crónico, alteraciones del sueño y hábitos cada vez más sedentarios. Me preocupa especialmente el crecimiento de la obesidad en niños y adolescentes, porque estamos viendo aparecer enfermedades metabólicas a edades cada vez más tempranas.
- ¿Cómo impacta en la vida de las personas?
Afecta mucho más que el metabolismo; en la movilidad, el sueño, la energía, la salud mental, las relaciones personales y la autoestima. Muchas personas cargan no solo con el peso de la enfermedad, sino también con el peso del estigma. Como médicos, debemos tratar ambas cosas.
- ¿Qué avances terapéuticos destacaría?
Estamos viviendo uno de los momentos más trascendentes en la historia del tratamiento de la obesidad. Los nuevos fármacos basados en incretinas han demostrado que es posible alcanzar pérdidas de peso que antes parecían inalcanzables sin cirugía. Más importante aún, están mostrando beneficios sobre diabetes, enfermedad cardiovascular y calidad de vida. Esto está cambiando la forma en que entendemos y tratamos la enfermedad.
- ¿Qué desafíos debe enfrentar una medicina basada en evidencia?
El principal es vencer la inercia de conceptos antiguos. Durante décadas se simplificó la obesidad como una consecuencia de "comer mucho y moverse poco". Hoy sabemos que intervienen complejos mecanismos biológicos, hormonales, genéticos, psicológicos y ambientales. Sin embargo, muchas decisiones clínicas y sociales siguen basándose en paradigmas que ya fueron superados por la evidencia.
- ¿La sociedad paraguaya entiende a la obesidad como una enfermedad?
Estamos avanzando, pero aún no lo suficiente. Cada vez más profesionales adoptan esta visión, pero persiste la idea de que la obesidad es una elección o una falla personal. Mientras mantengamos esa mirada, muchas personas seguirán retrasando la consulta y otras recibirán atención insuficiente.
- En este contexto, la Sociedad Paraguaya de Obesidad tiene una misión que va mucho más allá de la educación médica…
Su rol no solo contribuye a generar conciencia sobre la obesidad como enfermedad crónica. Además, impulsa la actualización científica de los profesionales, promueve el desarrollo de guías y consensos adaptados a nuestra realidad y trabaja para que las personas que viven con obesidad reciban una atención digna, integral y basada en evidencia.
Creo que la SPOMED está llamada a convertirse en una de las principales voces técnicas del país en esta materia, liderando iniciativas que permitan transformar la manera en que entendemos, prevenimos y tratamos la obesidad. Si queremos cambiar el rumbo de esta epidemia, necesitamos instituciones científicas fuertes, comprometidas y con una visión de largo plazo.
Por Óscar Ferrari Gutiérrez
Bibliografía:
[1] Atlas de la Obesidad 2025. https://data.worldobesity.org/publications/?cat=23