Dra. Mireya Ramírez de Moreno:
"Visibilizamos la neurootología en un congreso multidisciplinario"
Especialistas iberoamericanos actualizaron conocimientos, estandarizaron criterios, fortalecieron alianzas y crearon redes de derivación en la Reunión Regional FINO.
Con una convocatoria que reunió a especialistas de toda Latinoamérica, la Reunión Regional de la Fundación Iberoamericana de Neurootología (FINO) 2026 se consolidó como un espacio estratégico para la actualización en neurootología y el intercambio de evidencia en trastornos audiovestibulares.
El encuentro formó parte del Congreso ORL 2026 realizado en Asunción, Paraguay, y que también incluyó el XIII Congreso Internacional de Otorrinopediatría de la IAPO, el XI Congreso Paraguayo de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello y la IV Jornada Paraguayo-Uruguaya de Otorrinolaringología.
De acuerdo con su presidenta, Mireya Ramírez de Moreno, "la evaluación es muy positiva: dejó un fuerte impacto científico y, sobre todo, una participación regional entusiasta que reforzó lazos de amistad y colaboración. En conjunto, la actividad consolidó tanto el intercambio académico como la cohesión de nuestra comunidad iberoamericana de neurootología".
Según la profesional, formada en la Universidad Nacional de Asunción, especializada en el Hospital de Clínicas y con estudios en Chile, Argentina y México, "fue un honor que la Reunión Regional FINO haya tenido lugar por primera vez en Paraguay. El hecho de que haya integrado a varias instancias científicas aporta un valor enorme: visibiliza a la neurootología en un escenario multidisciplinario, atrae miradas de otras especialidades y fomenta colaboraciones transversales. Para la región significa fortalecer redes locales y mostrar que podemos articular ciencia de alto nivel con la riqueza del intercambio iberoamericano, impulsando formación, investigación conjunta y mayor inserción de la subespecialidad en las agendas académicas".
- ¿Cuáles fueron los temas más relevantes abordados durante la reunión, particularmente en diagnóstico y manejo de trastornos audiovestibulares?
Se destacó el abordaje clínico-anamnésico de las patologías que cursan con vértigo, acúfenos e hipoacusia, con pistas para el diagnóstico diferencial. También la utilización de estudios vestibulares (videonistagmografía, prueba de impulso cefálico videoasistida, potenciales evocados miogénicos vestibulares, electrocoleografía), audiológicos y otros como parte importante en la evaluación del paciente. Revisamos además el uso racional de imágenes (tomografía computarizada, resonancia magnética nuclear) cuando se considere necesario.
En cuanto al manejo terapéutico, se habló de tratamiento medicamentoso actualizado, se revisaron protocolos y técnicas para vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) y se realizó un taller muy completo de rehabilitación vestibular personalizada. También se habló de la importancia del enfoque multidisciplinario: cuándo integrar fonoaudiología, fisioterapia y apoyo psicológico.
En síntesis, predominó una visión práctica: diagnóstico estructurado con herramientas objetivas y manejo basado en medicación específica y rehabilitación vestibular, evitando exámenes o tratamientos innecesarios.
- ¿Qué avances destacaría como potencialmente transformadores para la práctica clínica?
Algunos puntos están redefiniendo el modo en que evaluamos y tratamos a nuestros pacientes hoy, por ejemplo, los biomarcadores clínicos en la migraña vestibular, los grandes avances en los estudios electrofisiológicos del oído interno, el encuadre adecuado de las enfermedades autoinmunes, el uso de la estimulación galvánica, la rehabilitación vestibular moderna con realidad virtual y postimplante coclear.
- ¿Se alcanzaron consensos clínicos o líneas de trabajo comunes entre los especialistas participantes?
Primero, utilizar y difundir el algoritmo nistacm@s en urgencias: validar su uso como guía de cabecera para el síndrome vestibular agudo.
También actualizar y protocolizar los métodos electrofisiológicos auxiliares del diagnóstico, con estándares de calibración y criterios de respuesta compartidos para mejorar la comparabilidad entre centros.
En el bloque pediátrico se buscó categorizar las patologías más frecuentes por franja etaria, utilizar los métodos de diagnóstico adecuados, la rehabilitación vestibular adaptada y la derivación temprana cuando fuese necesario.
En tanto, en el adulto mayor se habló de adoptar un abordaje integral y multidisciplinario de la inestabilidad con énfasis en prevención de caídas, revisión de medicación y plan de rehabilitación personalizado.
Por último, en cuanto a los acúfenos, se enfatizó en la evaluación estructurada desde la anamnesis hasta las diferentes opciones de manejo escalonado y el abordaje multidisciplinario con odontología y psicología (terapia cognitivo-conductual, otras), evitando fármacos sin evidencia.
- ¿Qué rol están jugando las nuevas tecnologías en la evolución de la especialidad?
Están dejando de ser promesa para volverse parte activa del consultorio: el video head impulse test (v-HIT) con la telemedicina y algoritmos de inteligencia artificial para el síndrome vestibular agudo alcanza una alta precisión para diferenciar causas centrales de periféricas, acelerando la toma de decisiones en urgencias.
En cuanto a la rehabilitación vestibular avanzada, la realidad virtual ofrece estímulos controlados; en los programas de rehabilitación post-implante coclear y en vestibulopatías bilaterales se usan entrenamientos adaptativos en 3D. Se han diseñado cinturones específicos con sensores y electrodos que ayudan con el equilibrio en situaciones específicas. En casos graves, los implantes vestibulares ya muestran beneficios funcionales sostenidos.
- ¿Cuáles son los principales desafíos del área, tanto en términos clínicos como de acceso, formación o implementación en sistemas de salud?
En primer lugar, la accesibilidad de los pacientes a los especialistas, que somos aún escasos y generalmente estamos centralizados en las grandes ciudades. En cuanto a los equipos, hay una disponibilidad limitada de los estudios diagnósticos fuera de los centros urbanos. Todo ello muchas veces implica largos tiempos de espera para los pacientes y brechas de cobertura tanto en el ámbito privado como en el público.
Respecto a la formación, sería positivo que haya más programas estructurados de fellowship y un mayor entrenamiento del personal de salud de emergencias y clínica médica general en el manejo del paciente vertiginoso.
- Desde su perspectiva, ¿qué brechas persisten en Latinoamérica en el abordaje de patologías del equilibrio y la audición, y cómo instancias como FINO contribuyen a reducirlas?
Persisten algunas claras: acceso desigual a los profesionales especializados y a los estudios otoneurológicos, especialmente fuera de las capitales; escasa formación en examen oculomotor y maniobras diagnósticas en urgencias; falta de fonoaudiólogos especializados y fisioterapeutas vestibulares, especialmente en los sistemas públicos; poca generación de datos regionales para sustentar guías locales.
Instancias como FINO reducen estas brechas porque, al reunir a diversos especialistas iberoamericanos, se adaptan y actualizan conocimientos, se estandarizan criterios y protocolos, se promueven talleres y se crean redes de derivación. Esa combinación de capacitación práctica, consensos aplicables y comunidad colaborativa empuja a que el diagnóstico y el tratamiento de los pacientes otoneurológicos trascienda los centros de referencia.
- Tras lo discutido en esta reunión, ¿cuáles deberían ser las prioridades en investigación y desarrollo para los próximos años?
De acuerdo con lo conversado, pienso que las prioridades deberían apuntar a implementar proyectos de transferencia que lleven los protocolos a hospitales generales y midan su impacto, para poder realizar estudios multicéntricos que permitan registros, metaanálisis y algoritmos prácticos para la región.
También trabajar con poblaciones clave, como los niños y los adultos mayores con trastornos del equilibrio, para elaborar guías de cribado y derivación temprana, y fomentar la implementación de ciudades amigables con los mismos.
- Por último, ¿qué representó para usted presidir la Reunión Regional FINO 2026?
Fue un desafío y un orgullo enormes: ver por primera vez esta reunión en Paraguay, integrada al Congreso ORL, tan bien llevada, multiplicó el intercambio con otras especialidades y le dio visibilidad local y regional a la neurootología. Me siento feliz y llena de gratitud a todos los que sumaron para que esto fuera posible. El trabajo y el esfuerzo del comité organizador, a los colegas extranjeros que aceptaron nuestra invitación y dieron realce al evento, a los colegas nacionales por su participación, a las empresas que apoyaron.
Sin la presencia y colaboración de cada uno, esto no hubiera sido posible. Lo más valioso fue fortalecer los lazos de amistad entre nosotros y consolidar una red iberoamericana con los pies en la región, dejando una hoja de ruta y un registro común para que lo compartido no quede en una sala, sino que también pueda ser llevado a la práctica diaria.
Por Óscar Ferrari Gutiérrez