Azitromicina supera a roflumilast en la prevención de exacerbaciones de EPOC
Un análisis comparativo de efectividad en condiciones reales con más de 15.000 pacientes revela que el macrólido reduce un 17% el riesgo de una primera crisis moderada o grave a un año.
Las exacerbaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) representan episodios clínicos críticos caracterizados por el empeoramiento agudo de la sintomatología respiratoria, vinculados a un deterioro acelerado de la función pulmonar, menor calidad de vida y una elevada morbimortalidad. Su prevención constituye un pilar terapéutico fundamental en el manejo de la patología. En pacientes refractarios a la terapia inhalada de mantenimiento, los fármacos orales preventivos como la azitromicina (macrólido) y el roflumilast (inhibidor de la fosfodiesterasa-4) son opciones consolidadas, aunque la evidencia sobre su efectividad comparativa en la práctica médica habitual ha sido escasa.
Este estudio, liderado por el investigador Gerard T. Portela, del Brigham and Women's Hospital y la Escuela de Medicina de Harvard, en Boston, EE. UU., tuvo como objetivo evaluar y comparar el riesgo de sufrir una primera exacerbación moderada o grave de la EPOC entre nuevos usuarios de azitromicina frente a roflumilast en el contexto clínico real.
Mediante un diseño de emulación de ensayo clínico objetivo, se analizaron datos de la base de registros médicos Optum Clinformatics Data Mart Database correspondientes al periodo entre el 1 de marzo de 2011 y el 31 de agosto de 2024. Se incluyeron pacientes con diagnóstico de EPOC activa, mayores de 40 años, que iniciaron prescripciones de mantenimiento (≥30 días) de azitromicina o roflumilast. Tras realizar un emparejamiento por índice de propensión 1:1, se conformó una cohorte analítica de 15.100 participantes (7.550 pares) con una edad promedio de 69,7 años.
La terapia con azitromicina se asoció con una reducción del 17% en el riesgo de primera exacerbación moderada o grave de EPOC, en comparación con roflumilast (HR= 0,83; IC 95%: 0,79–0,87). A un año, el riesgo acumulado de exacerbación fue de 0,60 en el grupo de azitromicina frente a 0,67 en el de roflumilast, resultando en una diferencia de riesgo absoluto de -0,07 (IC 95%: -0,09 a -0,05). La tasa anualizada de exacerbaciones totales disminuyó un 11% con el uso de azitromicina (IRR= 0,89; IC 95%: 0,86–0,94). Además, azitromicina redujo significativamente la probabilidad del resultado compuesto hospitalización por cualquier causa o muerte (HR= 0,94; IC 95%: 0,88–0,99), pero no mostró diferencias estadísticas significativas en exacerbaciones graves por separado (HR= 0,93; IC 95%: 0,84–1,04) ni en mortalidad general (HR= 1,06; IC 95%: 0,93–1,21).
En conclusión, la iniciación de azitromicina de mantenimiento se asocia con una reducción clínica significativa en la probabilidad de experimentar exacerbaciones moderadas o graves en comparación con roflumilast en pacientes con EPOC activa. Estos resultados sugieren que la azitromicina ofrece una mayor efectividad comparativa en la práctica rutinaria, constituyendo una herramienta valiosa para optimizar el tratamiento de prevención, especialmente útil en pacientes que no califican para terapias biológicas.
Fuente bibliográfica
Comparative effectiveness of azithromycin versus roflumilast in patients with chronic obstructive pulmonary disease: emulated target trial
Portela GT, et al.
BMJ 2026; 394:e100111