

HIPERTENSION / 2013 / VOL. 18
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DROGAS HIPERTENSÓGENAS
Dr. Miguel Orriols W.
Servicio de Nefrología
Hospital Militar de Santiago
La Hipertensión Arterial (HTA) en mayores de 18 años se define como la presencia de cifras
de presión arterial sistólica (PAS) iguales o superiores a 140 y/o diastólica (PAD) iguales o superiores
a 90 mm de Hg
(1,2)
afectando aproximadamente a un 20 – 40% de la población mundial
(3)
. En Chile
su prevalencia se ha estimado a partir de la Encuesta Nacional de Salud (ENS) publicada los años
2003 y 2010 para los mayores de 17 años en un 33,7% y 26,9% respectivamente, correspondiendo
en los hombres para el año 2010 a un 28,7% y en las mujeres a un 25,3%
(4)
.
En general se acepta que del total de pacientes hipertensos aproximadamente un 10%
serían portadores de una HTA secundaria
(3,5)
. La prevalencia es aún mayor en el subgrupo de los
resistentes al tratamiento antihipertensivo empleado, referidos a un centro clínico especializado
(nivel terciario), reportándose en un 10 a 30% de los casos
(6)
.
Frente a la presencia de una HTA resistente, se deben descartar la ingesta de fármacos o
substancias que pudiesen producir HTA y/o alterar la respuesta al tratamiento. Lo anterior es relevante
para cualquier médico sin importar su grado de especialización, ya que la HTA puede presentarse en
forma aislada o, como es lo más frecuente, en concomitancia con otras patologías
(5)
que también son
prevalentes en nuestra población como: obesidad mórbida (2,3%), síndrome metabólico (30,4%),
síntomas músculo-esqueléticos (34,2%) y trastornos depresivos (17,2%) para nombrar sólo algunas
(4)
.
La presencia de comorbilidad en estos enfermos y particularmente en aquellos pertenecientes a la
tercera edad
(7)
, se encuentra asociado al uso de múltiples fármacos, muchos de los cuales pueden
alterar las cifras de presión arterial (PA) o condicionar la aparición de una HTA secundaria a drogas.
Esta última condición, en general con una baja incidencia (menor de un 1% entre los diagnósticos
de HTA secundaria) puede llegar a ser frecuente y/o severa, dependiendo del fármaco responsable
y de la función renal previa del paciente.
MEDICAMENTOS
La HTA inducida por medicamentos u otras substancias puede ser transitoria o persistente,
manifestándose a través de: una dificultad para lograr la normotensión del paciente, una HTA de
reciente comienzo leve y transitoria, o incluso severa capaz de producir accidentes vasculares encefálicos,
encefalopatía e insuficiencia renal irreversible
(8)
. Considerando además que es mayoritariamente
reversible, sólo suspendiendo el fármaco, se podría obviar que el paciente sea rotulado de hipertenso
y por ende, evitar un tratamiento crónico innecesario.
INTRODUCCIÓN